12/05/06
Indignación
Estamos preocupados por la extrema dureza con la que los cuerpos policíacos actuaron en San Salvador Atenco. Al principio casi todos los medios de comunicación señalaban estos hechos como un simple acto de gobierno, algo duro ciertamente, pero nada más. Poco a poco se van conociendo detalles alarmantes de los métodos que los representantes de la ley, que no de la justicia, emplearon en estos terribles sucesos. Es impresionante la cantidad de atrocidades cometidas por las personas que, se supone, están para proteger a la ciudadanía.
Van algunos escalofriantes casos. A Edgar Santiago Nava la policía le rompió un brazo. Pues bien, con todo y fractura expuesta Edgar fue esposado a la cama del hospital Adolfo López Mateos. Un reportero del periódico El Universal preguntó al director de ese hospital por qué no le operaban. El director respondió que estaban esperando a que la familia llevara los materiales para hacer la operación. También se supo el caso Arnulfo Pacheco, a quien la policía le fracturó las costillas. Lo extremo del caso es que Arnulfo es parapléjico. Aún así, le dieron una paliza y está detenido. Lo peor son las agresiones cometidas contra las mujeres: Violaciones, vejaciones, tocamientos, insultos. Uno de los policías le levantó la falda a una jovencita y al ver que tenía su periodo de menstruación dijo la aterradora frase: “vamos a ensuciarla un poquito más” y a continuación introdujo los dedos en la vagina, según cuenta la afectada. También los extranjeros se llevaron lo suyo. Dos españolas denuncian tratos vejatorios, agresiones sexuales, robos y una actuación del gobierno mexicano un tanto extraña en su manera de deportarlas. Lo mismo ocurrió con una joven cineasta chilena.
Y para rematar este inventario de despropósitos encontramos las alucinantes declaraciones de jefes policíacos como Wilfredo Robledo o Eduardo Medina Mora, que buscan legitimar la brutalidad. Los reporteros le preguntaron a Robledo si daría alguna explicación, una justificación por la paliza propinada a los detenidos. Robledo dijo que no habrá ninguna explicación y que no tiene nada que justificar.
-¿Están aplicando la ley del Talión?- le preguntaron.
-Esa conclusión... sáquenla ustedes.- dijo satisfecho.
Por su parte, Medina coincidió con su colega al afirmar que “…el operativo fue muy limpio, en el sentido de que las consecuencias negativas fueron mínimas, más allá de cosas que desde luego siempre suceden en estos casos".
El recuento de atrocidades es amplio: Robos, golpes, destrucción de casas, insultos, agresiones sexuales. Todo hecho con mucha crueldad. Puede pensarse que los policías actuaron con ánimo vengativo para rescatar a sus compañeros. Sin embargo, pareciera que hay algo más. No queremos pensar que esa otra venganza viene de antiguo, data de cuando los vecinos de San Salvador Atenco se opusieron firmemente a la construcción del aeropuerto.
Se anuncian tiempos más duros para todos. Esperemos que las movilizaciones que se montan para apoyar a los detenidos sean bien atendidas y entendidas. Sería peligroso entrar en una espiral de violencia.
Esperamos que las autoridades actúen con responsabilidad democrática para resolver este asunto y no se vean tentadas por discursos neofascistas.
No dejaremos de poner atención en esto.
08:45 Anotado en 02. Editorial | Permalink | Comentarios (5) | Email esto
08/05/06
Impuestos
Al finalizar el debate pudimos ver la imagen de un triunfante Madrazo levantando los brazos eufórico. Como dudamos que esa aparente alegría se deba a su actuación en el debate, no nos queda otra que especular en lo que estaría pensando cuando le hicieron esta fotografía
(¡perdón por los espacios en blanco pero es que también a nosotros se nos cae el papelito como a Madrazo en el debate!)
(pincha en la foto para ampliarla)
19:35 Anotado en 04. Roberto, una joyita | Permalink | Comentarios (13) | Email esto
07/05/06
Esto dice una distinguida figura del priísmo *
…La historia política de Madrazo es un itinerario de mentiras y deslealtades. Mal lector de Maquiavelo, no calculó que en política es válido engañar pero sólo cuando hacerlo va en favor de los intereses propios. No es el caso: Madrazo dejó demasiados cadáveres en el clóset, traicionó a ciencia y paciencia incluso a sus propios aliados y, al final, se ha quedado solo, con una camarilla modesta, lánguida y desmoralizada, un partido dividido y enconado, y una diáspora considerable de priistas resentidos o agraviados que se han mudado a otras tiendas electorales o que, sencillamente, no lo ven como opción ganadora. El saldo, en términos reales, es que no tiene ya detrás un partido eficaz y unido, cohesionado y entusiasmado, sino exactamente lo opuesto. Un tercer agujero es que la campaña de Madrazo no ha tenido objetivos claros, sentido táctico, sustancia programática ni dirección política. Desconfiado como es, RM ha sido, a un tiempo, candidato, presidente del PRI, director de campaña, coordinador parlamentario y verdugo de aspirantes al Congreso, de suerte que tal monopolización ha resultado letal para su competitividad electoral. Su desempeño en el debate mostró no sólo incompetencia intelectual y falta de capacidad argumentativa y organización mental, sino además parece haber perdido el que era su signo distintivo: aplomo escenográfico. Tras este balance, el título del libro que publicó su vocero —¡Es la estrategia, estúpido!: una nueva forma de ganar elecciones (2005)— parece hoy una broma macabra.

Y la cuarta cuestión es que el político seguro, cínico, sonriente que antaño era Roberto Madrazo fue reemplazado por un candidato inseguro, nervioso, irascible y de humor sombrío. En la práctica, Madrazo no cuenta con aliados efectivos entre las elites económicas o mediáticas, no dispone de coros intelectuales que sonoricen sus temas, su relación táctica con el gobierno fracasó hace rato, su preferencia efectiva —el voto duro— se ha reducido de 30% que era en noviembre del 2005 a 22-23% en la actualidad, y ha perdido una parte sustancial de sus apoyos en el mundo político —los gobernadores, por ejemplo— los cuales, de manera muy explicable, están más ocupados en sus propios procesos de sucesión, en sacar adelante a sus candidatos, en prepararse para convivir con un presidente de otro partido durante los próximos años, y, eventualmente, en hacerse con el poder en el PRI cuando ruede la cabeza de Madrazo.
Así las cosas, si el peor engaño en política es el autoengaño, Madrazo debe admitir que su realidad electoral es, por ahora, dramática y que la posibilidad de que se recupere es muy remota...
* Otto Granados Roldan, La Crónica, 4 de mayo 2006. Académico y político, ha sido gobernador de Aguascalientes, secretario particular de Jesús Reyes Heroles en la SEP, oficial mayor de la SPP, coordinador de comunicación social de la Presidencia de la República en el gobierno de Salinas de Gortari y embajador de México en Chile. Actualmente es catedrático y ha publicado varios ensayos en revistas y libros.
21:20 Anotado en 04. Roberto, una joyita | Permalink | Comentarios (16) | Email esto


